Las pisadas apresuradas hacian eco en los pasillos, una lenta nube negra pasaba por debajo de esta enorme masa de gente que camina sin mirarse, pensamientos que se cruzan y que flotan en el aire, algunos accidentalmente se rozan con la mano y al llegar a casa se dan cuenta que es el contacto humano mas cercano que han tenido.
Ritha tiene 29 años, mexicana de nacimiento, soltera, independiente, con un auto, una casa, una mascota y con un trabajo estable; desde pequeña sus abuelos le inculcaron el amor y el respeto por la vida.
Y es que vivir en un pueblo no era complicado, todas las mañanas salia a con su abuela a cumplir con las tareas cotidianas: barrer y regar la calle, darle de comer a los animales, recojer un poco de leña, ir a comprar la leche y recorrer las calles tomada de su mano dandole los buenos dias a toda la gente que aparecia en su camino.
Pero no siempre fue así, la llama de la felicidad se fue apagando, primero con la muerte del abuelo la cual cambio muchas cosas, entre ellas la sonrisa de la abuela que la cambio por una gran tonelada de llanto, despues no habia leche que comprar, ni animales que alimentar y todo poco a poco fue muriendo lentamente.
Ritha vivio hasta los 16 años pensando en esa epoca que no volvío, hasta que la ultima parte viva de su corazón tambien se fue; con la muerte de su abuela no tuvo mas remedio que irse Nueva york en donde unas paisanos del pueblo le tenderian la mano para que trabajara y pagara las deudas que dejaron sus abuelos; a los 16 años no hay muchas opciones que meditar asi que emprendio el vuelo a ese sueño que la llenaba de una esperanza de felicidad.
Han pasado 18 años desde que salio del pueblo; ha pagado las deudas que nunca existieron, le ha pagado a sus paisanos que le tendieron la mano y ha buscado la felicidad que nunca ha encontrado; pero buscar esa felicidad le salio demasiado caro; no solo ha olvidado el 80% de su lengua, ha perdido la casa de sus abuelos por cuestiones legales, ha perdido a la niña inocente que salio del pueblo, ha perdido la risa y el llanto, ha perdido las ganas.
Hoy Ritha cumple 29 años y ha decidido hacerce un regalo, compro un pastel y unas velas, compro unos zapatos nuevos y una botella de vino; mientras llegaba a casa brindo por sus abuelos que nunca a dejado de extrañar, brindo por sus padres que nunca conocio, brindo por la felicidad que nunca encontro y al entrar a casa con sus regalos decidio no seguir mas y se quito lo unico sobre lo ella tenia poder: LA VIDA.
3 comentarios:
muy cruel eso no no no
Quiero mis poemas romanticos jeje digo digo
Es la vida real looser (karli) jooo
A mi si me gusto
besos como siempre
Ehaaaaaaaa no se peleen es algo mafufo que se me ocurrio pero si es la vida real como que eso de escribir caso y cosas de la vida rial no gusto ya me dijeron...
Los quiero brothersitos
Besazos
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