domingo, septiembre 24, 2006

Embajada

¡El primer cumpleaños que estamos juntos! -Juntos sin reservas-

Durante dos semanas estuve tratando de encontrar el mejor regalo para que me recordaras siempre; pensé en una canción que definiera lo que siento cuando pienso en ti a mi lado; en un libro que en cada palabra llevara impresa toda mi intención de hacerte feliz, un perfume que oliera a amor, una camisa hecha a pormenor, chocolates de ternura, un peluche de pasión… pero nada; no existe en este mundo un regalo que pueda expresar lo que llevo dentro, por que a veces es tan intenso que rompe las barreras terrenales del amor.

Nosotros no somos nada usuales; creemos que en estos tiempos todavía se puede amar, amar a detalle, amar sin medida, amar por amar, amar con cada poro de la piel, en este mundo y en el otro.

Pensando en esto creo que tu regalo no esta en este mundo, tu regalo lo has tenido siempre, ha crecido contigo, cada noche, en cualquier lugar, algunas veces por pedazos y otras completamente para ti, te ha visto suspirar y creer, enamorarte, llorar y dormir, nos ha visto tomados de la mano y es la mas fiel confidente.

Hoy te regalo un pedazo de luna… una pequeña parte de sueños, de amor, de ciencia, de esperanza; un pedazo de luna que cada noche te haga sonreír y pensar que no solamente en este mundo existe la felicidad.

viernes, septiembre 01, 2006

Espasmos

Las pisadas apresuradas hacian eco en los pasillos, una lenta nube negra pasaba por debajo de esta enorme masa de gente que camina sin mirarse, pensamientos que se cruzan y que flotan en el aire, algunos accidentalmente se rozan con la mano y al llegar a casa se dan cuenta que es el contacto humano mas cercano que han tenido.
Ritha tiene 29 años, mexicana de nacimiento, soltera, independiente, con un auto, una casa, una mascota y con un trabajo estable; desde pequeña sus abuelos le inculcaron el amor y el respeto por la vida.
Y es que vivir en un pueblo no era complicado, todas las mañanas salia a con su abuela a cumplir con las tareas cotidianas: barrer y regar la calle, darle de comer a los animales, recojer un poco de leña, ir a comprar la leche y recorrer las calles tomada de su mano dandole los buenos dias a toda la gente que aparecia en su camino.
Pero no siempre fue así, la llama de la felicidad se fue apagando, primero con la muerte del abuelo la cual cambio muchas cosas, entre ellas la sonrisa de la abuela que la cambio por una gran tonelada de llanto, despues no habia leche que comprar, ni animales que alimentar y todo poco a poco fue muriendo lentamente.
Ritha vivio hasta los 16 años pensando en esa epoca que no volvío, hasta que la ultima parte viva de su corazón tambien se fue; con la muerte de su abuela no tuvo mas remedio que irse Nueva york en donde unas paisanos del pueblo le tenderian la mano para que trabajara y pagara las deudas que dejaron sus abuelos; a los 16 años no hay muchas opciones que meditar asi que emprendio el vuelo a ese sueño que la llenaba de una esperanza de felicidad.
Han pasado 18 años desde que salio del pueblo; ha pagado las deudas que nunca existieron, le ha pagado a sus paisanos que le tendieron la mano y ha buscado la felicidad que nunca ha encontrado; pero buscar esa felicidad le salio demasiado caro; no solo ha olvidado el 80% de su lengua, ha perdido la casa de sus abuelos por cuestiones legales, ha perdido a la niña inocente que salio del pueblo, ha perdido la risa y el llanto, ha perdido las ganas.
Hoy Ritha cumple 29 años y ha decidido hacerce un regalo, compro un pastel y unas velas, compro unos zapatos nuevos y una botella de vino; mientras llegaba a casa brindo por sus abuelos que nunca a dejado de extrañar, brindo por sus padres que nunca conocio, brindo por la felicidad que nunca encontro y al entrar a casa con sus regalos decidio no seguir mas y se quito lo unico sobre lo ella tenia poder: LA VIDA.