miércoles, julio 26, 2006

senderos

Si te digo que te quiero de una manera peculiar; no me escuches, haste el loco, date prisa al pasar, ve corriendo a resguardarte y no mires nada mas, agacha la mirada y piensa en algo sin dudar, en una pera, una manzana, en un cuento sin final.

Y si un eco te susurra que te quiero sin cesar, cierra fuerte las ventanas, no lo dejes pasar, lee un libro, canta algo y grita sin parar.

Cuando el brillo de la aurora te escriba al despertar, que te quiero con locura solo a ti y a nadie mas, no la mires, no decaigas y encierrate a pintar, una casa, a tu familia, a un gato en la ciudad.

Y si un día en el camino junto a ti hay alguien mas, no voltees, no la mires, no te vayas a parar, sigue el rumbo que has tomado que no vas a tropezar, ni conmigo, ni con nadie que le de miedo amar.

Desnutrición

El eco de mis pasos ya no suena igual, ahora es mucho mas suave, sin ritmo... sin final
La amplitud de mi alma ya no da mas, se ha quedado plasmada sin movilidad
La sangre en mis venas ya no quema al pasar, ya no es lava, ya no es fuego cuando te escucha hablar.
La luz de mis ojos no ilumina mas, se apaga, se cierra, con tu respirar.
Y cuando me voy volando sin nada que pensar, me aparece tu imagen para aterrizar en este mundo plano, sin genios, sin verdad.
La suavidad de mi piel se ha vuelto resequedad, son escamas, son heridas, en tus manos sin final.
Ese amor que enardecia en tu mundo perspicaz, se volvio agua diluida, le ganó la gravedad, somos aire, somos fuego, somos nada al final, sin esperanzas, sin batallas, sin retoricas, no mas.